YAKARTA. El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Husein, denunció ayer las atrocidades cometidas por los militares birmanos contra la minoría étnica de credo musulmán rohinyá, de los que 688.000 miembros han huido a Bangladés.
"Aunque un tribunal pertinente debe realizar las averiguaciones definitivas, mi oficina considera que podrían haber ocurrido actos de genocidio y limpieza étnica", declaró Zeid en Yakarta.
