Un sentimiento de indignación y rechazo afloró ayer entre los colombianos por el atentado con explosivos que dejó, al menos, cuatro policías muertos y 42 heridos en Barranquilla.
"Los terroristas no pueden retroceder el reloj de la historia", manifestó en su cuenta de Twitter el procurador general de Colombia, Fernando Carrillo, quien pidió "investigaciones efectivas y castigo ejemplar para los que atacaron de manera infame la estación de policía" en esta ciudad caribeña.
El atentado ocurrió cuando un explosivo fue detonado a distancia frente al patio de la comisaría del barrio San José, donde decenas de policías estaban formados para el cambio de turno, según explicó el comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, brigadier general Mariano Botero.
