El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, asumirá hoy su segundo mandato para el que fue reelegido el 26 de noviembre de 2017 en unos comicios generales que la oposición rechaza reiterando que hubo fraude y que el ganador fue Salvador Nasralla.
La investidura de Hernández, en una ceremonia que según el gobernante será "austera y cívica", se celebrará en un clima de tensión por la crisis política y social postelectoral derivada del fraude que aduce Nasralla, excandidato presidencial de la Alianza de Oposición contra la Dictadura.
Nasralla informó que hoy espera que unas 400.000 personas lleguen hasta los alrededores del Estadio Nacional de Tegucigalpa, donde tradicionalmente se han celebrado la mayoría de las ceremonias de investidura presidencial desde el siglo pasado.
Pero hasta ayer oficialmente no se sabía si la investidura sería en el Estadio Nacional o el edificio principal del Banco Central de Honduras o si en ambas instalaciones.
Sí se sabe que los diputados del Parlamento fueron convocados este jueves 25, cuando se instaló el nuevo período legislativo 2018-2022, para que asistan mañana a primeras horas al Estadio Nacional, en el que se han estado instalando escenarios, lo mismo que en el Banco Central.
El acto más importante en la sesión especial del Parlamento en las ceremonias de investidura en el Estadio Nacional siempre ha sido la colocación de la banda presidencial al nuevo gobernante por parte del titular del poder legislativo, lo que según Nasralla deberían de evitar los hondureños que rechazan a Hernández.
Hernández asumirá un mandato con el reconocimiento de varios países de América, Europa, Asia y África, y de diversos organismos internacionales, aunque no se espera la presencia de dignatarios de ninguna nación porque se trata de una reelección, ha dicho en la víspera el gobernante hondureño.
