El chavismo defendió ayer la convocatoria a elecciones presidenciales para el primer cuatrimestre del año al rechazar la declaración del Grupo de Lima sobre este tema, mientras la oposición venezolana consideró que la negociación con el Gobierno de Nicolás Maduro "está moribunda" tras el llamado adelantado a las urnas.
El ministro de comunicación venezolano, Jorge Rodríguez, leyó ayer un comunicado en el que critica la intención del Grupo de Lima, integrado por 14 países de América, de "impedir a toda costa la realización de las elecciones presidenciales convocadas en Venezuela para el primer cuatrimestre de 2018".
La coalición de naciones denunció que la decisión unilateral de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de adelantar los comicios que generalmente se efectúan a finales de año "imposibilita la realización de elecciones presidenciales democráticas, transparentes y creíbles".
Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Santa Lucía, Brasil, Costa Rica y Guyana señalaron que la convocatoria a elecciones también "contradice los principios democráticos y de buena fe para el diálogo entre el Gobierno y la oposición".
Ante ello, Rodríguez dijo que "la delegación de Venezuela para la mesa de diálogo (...) repudia la grosera e insolente declaración del autodenominado Grupo de Lima, resquicio fracasado, ilegal e inmoral de Luis Almagro (secretario general de la Organización de Estados Americanos) contra la soberanía de Venezuela".
El chavista dijo que la coalición de países "pretende rebasar los límites de la soberanía de Venezuela" y alimentar "la violencia, el odio, la intolerancia, la muerte entre los venezolanos, promoviendo vías contrarias a la convivencia democrática y electoral".
