El Parlamento venezolano, de mayoría opositora, citó ayer al ministro de Defensa, Vladimir Padrino, para que explique el operativo del lunes 15, en el que murieron nueve personas, siete de ellas "terroristas" según el Gobierno y entre las que estaba el expolicía Óscar Pérez.
El titular de Defensa y el comandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada), Richard López, tendrán que acudir a rendir cuentas del operativo, aunque presumiblemente no acudirán, como sucedió en otras ocasiones tanto con Padrino como con otros ministros convocados por la mayoría parlamentaria opositora.
A Padrino se le esperaba ayer para declarar ante la Comisión Especial que investiga la operación calificada por la oposición como "masacre", pero no compareció.
La presidenta de este organismo, Delsa Solórzano, se reunió por la mañana con familiares de los muertos y expertos que analizaron los vídeos de aquel día y dieron testimonio sobre lo que vieron el lunes e informó de que el próximo lunes presentarán el informe preliminar para que sea debatido en el Parlamento.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Defensa de Asamblea Nacional (AN, Parlamento), Edgar Zambrano, sostuvo que con esta llamada se espera poder "precisar las responsabilidades a las que haya lugar" en los sucesos que acabaron con la muerte, entre otros, de Óscar Pérez.
Según Zambrano las siete personas fueron abatidas "a pesar de que hubo, tal como se evidencia en un video (difundido en redes sociales), una manifestación expresa de rendición y negociación".
El diputado opositor afirmó, según un comunicado, que mediante estas imágenes "podríamos estar en presencia de delitos o crímenes de lesa humanidad que generan responsabilidad penal nacional e internacional". Señaló que la actuación de las fuerzas policiales "violó al menos" 10 tratados, instrumentos, pactos y protocolos internacionales en materia de derechos humanos.
