El Gobierno de Irán aseguró ayer, ante las exigencias de Estados Unidos, que no van a aceptar más limitaciones de las que estipula el acuerdo nuclear de 2015 y amenazó con dar "una respuesta decisiva" a las nuevas sanciones.
Después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dio un ultimátum a sus socios europeos para corregir los "defectos" del pacto, el Ministerio de Exteriores iraní rechazó cualquier cambio "ni en el presente ni en el futuro".
"El Gobierno de EE.UU. está obligado a cumplir con sus compromisos al igual de los demás miembros del JCPOA (siglas en inglés con las que se conoce formalmente al pacto nuclear), y en caso de que quiera eludir sus obligaciones debe aceptar sus consecuencias", aseveró Exteriores en su comunicado.
El JCPOA, firmado entre Irán y el Grupo 5+1, formado por EE.UU., Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania, limita el programa atómico de Teherán a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales. La República Islámica, según el texto, no adoptará "ninguna medida más allá de los compromisos que ha contraído con el JCPOA", ni permitirá que se establezca ninguna conexión entre este acuerdo y otros temas.
Trump decidió el viernes 12 mantener activo un mecanismo que suspende temporalmente las sanciones a Irán por su programa nuclear, algo sobre lo que debe pronunciarse cada 120 días por imperativo legal, pero exigió elaborar un "acuerdo suplementario" con sus socios europeos.
El objetivo de ese nuevo acuerdo sería imponer nuevas sanciones multilaterales si Irán desarrolla o prueba misiles balísticos e impide las inspecciones de sus instalaciones nucleares, entre otros puntos, ya que, según dijo Trump, "los programas de armas nucleares y de misiles balísticos son inseparables".
Ante este ultimátum, la Unión Europea declaró ayer que "toma nota" de las amenazas estadounidenses de abandonar el JCPOA si no es reformado y que, "como primer paso", realizará una evaluación conjunta de lo anunciado por Trump y sus implicaciones.
