Los presidentes de Corea del Sur, Moon Jae-in, y su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, acordaron ayer retrasar las maniobras militares anuales que realizan ambos países hasta después de los Juegos Olímpicos de PyeongChang, en un momento marcado por el acercamiento de Seúl a su vecino Corea del Norte.
Ambos tomaron la decisión tras conversar por teléfono, informó la oficina presidencial surcoreana en un comunicado.
La decisión se produce después de que el líder norcoreano, Kim Jong-un, expresó en su mensaje de Año Nuevo su deseo de que el país participe en los JJ.OO. de Invierno que se celebran en el condado surcoreano de PyeongChang del 9 al 25 de febrero, fecha en torno a la cual Seúl y Washington suelen iniciar sus ejercicios.
"Creo que ayudaría enormemente a asegurar el éxito de los JJOO de Invierno de PyeonChang que usted mostrara su intención de retrasar los ejercicios durante el evento", dijo Moon a Trump, según la transcripción de la conversación.
Trump se mostró de acuerdo en aplazar las maniobras y le dijo a Moon que puede comunicarle a Pionyang que no habrá juegos de guerra durante la cita.
"Mantendremos un estrecho contacto con EE.UU. durante el proceso de diálogo entre Corea del Sur-Corea del Norte y estamos seguros de que ese diálogo ayudará a crear una atmósfera para el diálogo entre EE.UU. y Corea del Norte que pueda solventar el tema nuclear", añadió Moon.
Trump aseguró, por su parte, que Washington facilitará toda la ayuda necesaria para que Seúl y Pionyang dialoguen y dijo que "Estados Unidos apoya al presidente Moon Jae-in al cien por cien".
De cara a ayudar a promocionar los JJ.OO. de PyeongChang el presidente estadounidense se comprometió además a enviar a la cita una delegación de alto nivel en la que estarían incluidos miembros de su familia.
