El Gobierno de Irán pidió ayer a sus ciudadanos que eviten participar en manifestaciones no autorizadas, después de tres días de protestas en contra de la subida de los precios y la corrupción.
Ayer, por tercer día consecutivo, continuaron las protestas contra las políticas del gobierno, en diferentes ciudades del país, donde cientos de personas salieron a la calle y corearon lemas contra el gobierno y el sistema de la República Islámica de Irán.
En el centro de Teherán, en la avenida Enghelab, según pudo comprobar EFE, los manifestantes, que coreaban lemas contra los responsables del país, fueron dispersados por la policía. El Ministerio iraní del Interior recordó ayer la prohibición de llevar a cabo manifestaciones y protestas no autorizadas, como corresponde a las de estos días, ninguna de las cuales ha sido autorizada, según dijo el titular de dicho departamento, Abdolreza Rahmaní Fazlí.
La nueva ley de delitos políticos iraní, aprobada el pasado enero, penaliza cualquier manifestación considerada "contraria a la gestión del país y sus instituciones políticas y a las políticas nacionales y exteriores".
"Pedimos al pueblo que no asista a las concentraciones ilegales, si tienen la intención de manifestarse, hagan una solicitud y esta será revisada", manifestó el ministro, según la agencia de noticias iraní, ISNA.
El ministro del Interior explicó que han recibido informes sobre convocatorias de manifestaciones hechas en las redes sociales y subrayó que "estas reuniones son ilegales".
Asimismo en la ciudad de Shahre Kord, en el centro de Irán, ayer siguieron las protestas, según dijo el miembro de un partido político y habitante de la ciudad a EFE que pidió el anonimato.
