El presidente ruso, Vladímir Putin, ratificó ayer el acuerdo con Siria para convertir el puerto de Tartus en el mar Mediterráneo en una base naval rusa durante los próximos 49 años.
"El cumplimiento del acuerdo responde a los intereses de Rusia, ya que contribuirá a fortalecer la presencia militar rusa a largo plazo y a garantizar la seguridad en la región", se indica en la nota aclaratoria que acompaña al documento.
