Los focos de protestas por falta de alimentos y otras carencias continuaron ayer en varios estados de Venezuela, mientras el presidente Nicolás Maduro responsabilizó al jefe del Parlamento, el opositor Julio Borges, de sabotear las importaciones de productos al país.
En el oeste de Caracas, los habitantes de la zona popular Catia salieron de nuevo a las calles a manifestarse para exigir los alimentos que el Gobierno venezolano les prometió para estas navidades.
