Los abusos de los derechos humanos continúan en Corea del Norte y están empeorando en medio de la crisis internacional que rodea al país, advirtió ayer Naciones Unidas.
Según la organización, no hay ninguna señal de que la situación de los derechos humanos en la nación asiática haya mejorado lo más mínimo desde que hace tres años un informe de la ONU documentara violaciones masivas.
"Mientras el énfasis se pone en la situación política y de seguridad, Corea del Norte es una crisis olvidada en la agenda humanitaria mundial", avisó el subsecretario general para Asuntos Políticos de la ONU, Miroslav Jenca.
Según el alto comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Zeid Ra'ad al Hussein, la crisis desencadenada por el programa nuclear y de misiles norcoreano ha empeorado los abusos que sufre la población del país.
Las tensiones militares han agravado las violaciones "extremadamente serias" de los derechos humanos que sufren los 25 millones de habitantes de Corea del Norte, subrayó en un discurso por videoconferencia.
Tanto Jenca como Zeid intervinieron en una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Corea del Norte.
El encuentro, que se celebra por cuarto año consecutivo, se produjo pese a la oposición de China y Rusia, que defienden que este órgano no es el foro adecuado para analizar estos asuntos. Sin embargo, su postura fue derrotada en un voto de procedimiento, que dio luz verde a la celebración del encuentro, favorecido por Occidente.
Estados Unidos, por ejemplo, insistió en que los abusos de los derechos humanos están estrechamente ligados al mantenimiento de la paz y la seguridad, que es el mandato clave del Consejo de Seguridad.
Según Jenca, la tensión en torno a los programas militares norcoreanos ha tenido un "impacto negativo" en los derechos humanos, con un aislamiento aún mayor del país.
