Unos 300 insurgentes pertenecientes a grupos armados independentistas entregaron sus armas a las autoridades de la provincia de Baluchistán (suroeste) como parte de un programa de reinserción en Pakistán.
Los insurgentes subieron ayer uno a uno al estrado de la asamblea parlamentaria de Quetta, capital de Baluchistán, y entregaron sus armas recibiendo a cambio una bandera paquistaní y flores, indicó el portavoz del gobierno provincial, Anwar-ul-Haq Kakar. Afirmó que los insurgentes recibirán diferentes cantidades en efectivo por su abandono.
