Las fuerzas aéreas surcoreanas y estadounidenses pusieron ayer fin al ejercicio "Vigilant ACE", que ha supuesto un enorme despliegue de activos que ha servido como contundente respuesta al último lanzamiento de misiles norcoreano.
Según informó a EFE un portavoz del Ministerio de Defensa surcoreano, los aliados han puesto ayer fin a cinco días de ejercicios en los que EE.UU. ha desplegado cazas furtivos F-22 y F-35 y otros.
