Tras dos días de reuniones de alto nivel, los 57 países de la OSCE siguen ayer igual de lejos que antes de resolver el conflicto de Ucrania, con Rusia y Occidente acusándose mutuamente de bloquear soluciones.
"Estoy gravemente preocupado por la intensificación de la actividad militar y el empeoramiento de la situación humanitaria en el Este de Ucrania", resumió la situación el secretario general de la Organización para la Seguridad, Thomas Greminger.
