Vientos huracanados, con rachas de hasta 128 kilómetros por hora, alimentaban ayer jueves las llamas de los incendios que consumen amplias áreas del sureste de California y hacen casi inútiles las labores antiincendios en los alrededores de ciudades como Ventura, Santa Paula y Los Ángeles.
Con cerca de 200.000 personas evacuadas, las autoridades de California declararon la región en "alerta morada" este jueves por vientos "extremos".
