MEDIDA
PARA FRENAR la fuerte ola de violencia desatada en el país, el poder Ejecutivo decretó un estado de excepción que regirá a lo largo de 10 días.
El Tribunal Supremo Electoral de Honduras (TSE) pospuso ayer por segundo día el escrutinio especial de más de un millar de actas inconsistentes de los comicios del domingo 26 de noviembre por la ausencia de representantes y observadores de la Alianza de Oposición, que exige el recuento de más de 5.000 actas.
En el país hubo violentas protestas por un supuesto fraude en estas elecciones. Hay –al menos– siete muertos y más de una veintena de heridos.
El presidente Juan Orlando Hernández se proclamó ganador por un estrecho margen en los votos.
Para frenar la ola de enfrentamientos y saqueos que sacuden al país, el Gobierno decretó el toque de queda por 10 días y ordenó al Ejército y a la Policía asumir el control de las calles.
La medida se aplica desde las seis de la tarde hasta las seis de la mañana.
Más de 300 personas fueron detenidas cuando huían con electrodomésticos y artículos de hogar, tras los saqueos en centros comerciales en las dos ciudades más importantes del país, Tegucigalpa y San Pedro Sula.
Las fuerzas de seguridad recuperaron numerosos objetos robados y trasladaron a los supuestos responsables a las jefaturas policiales para ficharlos y encarcelarlos.
