Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) acordaron ayer imponer sanciones a Venezuela, como un embargo de armas y un veto a material que pueda utilizarse para la "represión interna", y abrieron la puerta a la posibilidad de imponer medidas selectivas contra los responsables.
"Además de los esfuerzos políticos y diplomáticos para apoyar una salida pacífica negociada a la crisis política, el Consejo ha decidido hoy por unanimidad adoptar medidas restrictivas, subrayando su preocupación por la situación en el país", anunciaron ayer los ministros de los veintiocho en un comunicado.
Los ministros explicaron que las medidas adoptadas ayer se utilizarán de forma "gradual y flexible" y que podrán ser "extendidas" a quienes "no respeten los principios democráticos o del Estado de derecho" o estén implicados en "la violación de los derechos humanos".
Para ello el Consejo ha dado ayer luz verde a la base legal para crear una lista de personas sancionadas a las que congelaría sus bienes o prohibiría entrar en territorio comunitario, pero que por el momento no cuenta con ningún integrante.
Fuentes europeas reconocieron que se están barajando nombre para esa lista, sin dar más precisiones, aunque por el momento se va a esperar para ver si el embargo de armas y de material que pueda utilizarse en la represión surten efecto y fomentan la vuelta al diálogo entre Gobierno y oposición.
Los ministros aclararon asimismo que podrán dar marcha atrás a las sanciones "en función de la evolución de la situación en el país".
Se refirieron en particular a la celebración de negociaciones "creíbles y significativas", al respeto a las instituciones democráticas, a la adopción de un calendario electoral completo y a la liberación de todos los prisioneros políticos.
