Al menos, 50 personas murieron en las últimas 36 horas en ataques aéreos y de artillería en el este de la provincia siria de Deir al Zur, desde que el grupo terrorista Estado Islámico (EI) recuperó en un contraataque su último reducto en Siria.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó ayer de que la mitad de las víctimas mortales son menores, fallecidos en ataques "de venganza" de las fuerzas gubernamentales y sus aliados en las afueras de la ciudad de Albukamal, que el EI recuperó el sábado 11.
