Arabia Saudí redobló ayer su agresividad hacia los rebeldes hutíes de Yemen y su principal aliado, Irán, tras el lanzamiento, hace dos días, de un misil balístico que fue interceptado antes de llegar a su destino, Riad.
El misil, que según la agencia SABA, controlada por los yemeníes, tenía como blanco el aeropuerto internacional del rey Jaled en la capital saudí, ha enfurecido a las autoridades, que responsabilizaron a Irán de su lanzamiento.
