El presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó ayer que su país es el que más analgésicos opiáceos consume en el mundo y aseguró que el abuso de esos medicamentos, que provocó la muerte de 64.000 personas en 2016, supone la peor crisis de consumo de drogas de "la historia de la humanidad".
Trump hizo estas afirmaciones durante una ceremonia en la Casa Blanca para declarar esa crisis como una "emergencia de salud pública".
