El presidente brasileño, Michel Temer, librado de un eventual juicio penal por la Cámara Baja, afirmó ayer que "la verdad venció" y que ahora trabajará por la recuperación de la economía y cuidará su salud, aquejada por problemas urológicos.
"La verdad venció (y Brasil) está más fuerte después de que sus instituciones fueron probadas de forma dramática en los últimos meses", dijo Temer sobre la crisis causada por las acusaciones de obstrucción judicial y asociación ilícita que formuló en su contra la Fiscalía General.
Esos cargos, que Temer negó y que mantuvieron en vilo al Gobierno en las últimas semanas, fueron rechazados el miércoles 25 por 251 votos frente a 233 en Diputados, que por imperativos de la Constitución brasileña debía avalar su eventual enjuiciamiento.
