La expresidenta argentina y senadora electa Cristina Fernández deberá presentarse hoy jueves en los tribunales para prestar declaración como investigada en el caso del supuesto encubrimiento de los iraníes acusados de atentar contra una mutualista judía en 1994.
La exmandataria deberá presentarse ante el juez federal Claudio Bonadio, aunque tiene derecho a no declarar y presentar un escrito, algo que ya ha hecho en otras ocasiones en las que fue citada por este magistrado por otras causas judiciales. Fernández, que en las elecciones del domingo 22 obtuvo una banca en el Senado, que asumirá el 10 de diciembre, está acusada, junto a otros exmiembros de su Gobierno, de presunto encubrimiento en un caso abierto por una denuncia que presentó en 2015 el fiscal Alberto Nisman días antes de morir.
Nisman, cuya muerte sigue sin ser esclarecida, tenía a su cargo la investigación sobre el atentado contra la mutualista judía AMIA, de Buenos Aires, que dejó 85 muertos y sigue impune. Pocos días antes de ser hallado muerto en su apartamento de un disparo en la cabeza, Nisman denunció que un acuerdo firmado entre Argentina e Irán en 2013 para investigar conjuntamente el atentado buscaba, en realidad, encubrir a los sospechosos del ataque.
La comunidad judía atribuye a Irán y al grupo chií Hizbulá la planificación del atentado, que fue el segundo contra objetivos judíos de Argentina, después de que 29 personas murieron en 1992 al explotar una bomba frente a la embajada de Israel en Buenos Aires.
La denuncia del fallecido procurador fue descartada por "inexistencia de delito" a principios de 2015, pero el caso fue reabierto a finales del año pasado y posteriormente fue unificado con otro por presunta traición a la patria, también con eje en el polémico acuerdo.
Fernández será la última de las quince personas citadas a prestar declaración indagatoria por Bonadio, un juez que la exmandataria intentó sin suerte recusar en varias oportunidades.
