El Gobierno del socialista António Costa salió ayer airoso de su primera moción de censura y superó así un escollo de la crisis provocada por los incendios sufridos este año en Portugal, que han dejado más de un centenar de muertos.
La votación en el Parlamento no deparó sorpresas y la iniciativa, presentada por el partido democristiano CDS fue rechazada con 122 votos en contra y 105 a favor.
