Habitantes de la Ciudad de México salieron ayer a las calles para, a las 13:14 hora local, recordar con tres minutos de silencio a las víctimas del terremoto que la capital vivió hace un mes, y que causó 369 fallecidos en el país.
A la misma hora a la que el sismo de magnitud 7,1 sacudió la ciudad el 19 de septiembre, los capitalinos, con el puño en alto, interrumpieron sus actividades para realizar el homenaje. El gesto se vio en las calles, pero en particular, en aquellos puntos que se convirtieron escenario de la tragedia, entre ellos el edificio de oficinas de Álvaro Obregón 286, el colegio Enrique Rébsamen y el bloque multifamiliar de Tlalpan.
El puño en alto evocó el gesto con el que los rescatistas pedían silencio para escuchar a los posibles supervivientes en los rescates de la ciudad, donde 38 edificios colapsaron y hubo 228 fallecidos. El homenaje ciudadano fue convocado en redes sociales, donde circularon imágenes que invitaban a salir a los puntos de reunión de los simulacros y guardar tres minutos de silencio, para recordar a las víctimas y que lo sucedido no quede en el olvido.
