El Tribunal Constitucional (TC) de España declaró ayer por unanimidad la nulidad de la ley del referéndum catalán del 1-O, mientras la tensión política y social aumentó en esa comunidad autónoma española con manifestaciones a favor de dos líderes independentistas encarcelados por delito de sedición.
La ley anulada ya había sido suspendida de modo cautelar el 7 de septiembre, al día siguiente de ser aprobada por el Parlamento de la región de Cataluña.
A pesar de eso, las autoridades locales convocaron para el 1 de octubre un referéndum secesionista, cuya ilegalidad confirmó ayer el TC, en el participaron algo más de 2.2 millones de personas a favor del Sí a la independencia, respecto a los más de 5.3 millones de catalanes con derecho de voto.
La sentencia del TC, conocida ayer, reprocha al Parlamento catalán haber dejado a los ciudadanos "a merced de un poder que dice no reconocer límite alguno" y, por tanto, es arbitrario.
