Miles de personas se manifestaron ayer en Barcelona, en coincidencia con la celebración del Día de la Hispanidad, para reivindicar la unidad de España y mostrar su rechazo a la independencia de Cataluña.
Con el lema "Cataluña sí, España también", la marcha, convocada por la organización Sociedad Civil Catalana (SCC) y otras diez entidades, recorrió el Paseo de Gràcia, una de las principales avenidas de la ciudad.
Los manifestantes portaron banderas españolas y catalanas, y muchos de ellos vistieron camisetas moradas con el lema "respeto" escrito por delante y "Somos españoles. Trabajamos, sufrimos y luchamos", por detrás. Durante la marcha, a la que se unieron representantes de distintos partidos y organizaciones políticas, se pudieron oír consignas como "No nos engañen, Cataluña es España", "Puigdemont a prisión", "España es una y no 51" y vivas a España, al Rey y a la Guardia Civil.
El jefe del Ejecutivo regional de Cataluña centró las atenciones de esta jornada festiva, a pesar de no haber asistido a los actos protocolarios en Madrid, como si lo hicieron la mayoría de los presidentes autonómicos.
La duda sobre si proclamó o no la independencia de Cataluña el martes 10 en el Parlamento catalán, y el requerimiento del Gobierno español para que lo aclare con un plazo (16 de octubre) fueron los principales temas de conversación entre los asistentes a la recepción ofrecida por los reyes de España tras el desfile. En diálogo informal con periodistas, representantes del Gobierno español consideraron que si Puigdemont niega haber proclamado la independencia, el Ejecutivo de Mariano Rajoy no tendría la necesidad de activar las segunda fase del artículo 155 de la Constitución, que otorga al Gobierno español la facultad de asumir directamente funciones desempeñadas por las autoridades autonómicas.
