Nate se debilitó ayer tras tocar tierra en el sur de EE.UU. y ya es una depresión tropical que todavía genera intensas lluvias en Luisiana, Alabama y Misisipi, aunque no daños materiales de consideración, y tras ocasionar cerca de una treintena de muertos en Centroamérica. De acuerdo con el último boletín del Centro Nacional de Huracanes de EE.UU., Nate se desplaza sobre Alabama con vientos sostenidos.
