El Parlamento venezolano cuestionó ayer la "imparcialidad" del Poder Electoral de ese país que se niega a modificar las tarjetas de votaciones con los candidatos de la oposición, y adviertió que este órgano sería cómplice de una estrategia del Gobierno para confundir al elector opositor.
La Asamblea Nacional (AN, Parlamento), de contundente mayoría opositora, denunció ayer martes que el Consejo Nacional Electoral (CNE) está incurriendo en discriminación política al, supuestamente, violar la ley de procesos electorales de cara a los comicios regionales que se celebrarán el 15 de octubre.
El antichavismo sometió a sus aspirantes a una elección primaria y ahora cuenta con candidaturas unitarias para las 23 plazas en disputa, y la alianza de partidos opositores Mesa de la Unidad Democrática (MUD) recrimina que el CNE no ha permitido estos cambios.
La Cámara advirtió, además, que de mantenerse la negativa del árbitro "se quebraría completamente esa imparcialidad gravemente cuestionada, ya que este órgano pasaría a ser cómplice de una estrategia del partido de gobierno dirigida a confundir al elector opositor".
