El Parlamento venezolano, de mayoría opositora, aprobó ayer activar el procedimiento para la remoción de siete magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) por tener "responsabilidad en la ruptura del orden constitucional" del país al haber asumido sus competencias en sus sentencias.
Tras el debate, en el que participó la bancada del chavismo, los opositores aprobaron el acuerdo de "la activación del procedimiento de la remoción de los magistrados y magistradas del TSJ por su responsabilidad en la ruptura del orden constitucional", pese a la negativa de la minoría oficialista parlamentaria.
El diputado opositor Juan Miguel Matheus, que presentó la propuesta, aclaró que con el debate de hoy no se producía la remoción de los magistrados sino que se iniciaba este proceso, para el que, según la Constitución venezolana, se requiere el aval del Poder Ciudadano -que debe calificar de falta grave la acción de los magistrados- y que ha negado hasta el momento la ruptura del orden constitucional por parte del Supremo.
DEBATE
En el debate, los diputados aprobaron emplazar al Poder Ciudadano y a la Fiscalía General a tramitar la solicitud que afirmó que los diputados presentaron ante ambos organismos el pasado 31 de marzo, y un documento complementario que presentarán en los próximos días, sobre la calificación de faltas graves de los magistrados.
El jefe de la bancada chavista en el Parlamento venezolano, Héctor Rodríguez, llamó ayer a marchar mañana en contra de lo que consideró el "golpe de estado parlamentario" de la mayoría opositora de la Cámara para intentar remover a siete magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Rodríguez dijo que el Legislativo "no tiene potestad" para remover a los jueces ya que, según la Constitución, se precisa el aval del Poder Ciudadano -que ha negado la ruptura del orden constitucional en el país- así como las dos terceras partes de los integrantes de la Cámara, algo con lo que, aseguró, no cuenta la oposición.
