El alto al fuego entre el Gobierno colombiano y la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN) comenzó en el primer minuto de ayer ensombrecido por un ataque perpetrado horas antes en el suroeste del país en el que murieron tres policías y del que todavía no se conocen a los autores.
El ataque se produjo en una zona rural del municipio de Miranda, departamento del Cauca, una zona donde operan tanto el ELN como una disidencia de las FARC al mando de "Iván Mordisco", que están entre los considerados como "probables autores", según la Policía.
De confirmarse que fueron los disidentes de las FARC, este sería su peor ataque desde el 24 de noviembre de 2016, cuando fue firmado el acuerdo definitivo de paz, no acatado por varios centenares de miembros de la ahora exguerrilla.
El ELN no ha desmentido completamente haber participado en el ataque, pero a través de sus cuentas en redes sociales han retuiteado mensajes que ponen en duda su participación. A través de esas mismas redes y cuando apenas pasaba un minuto de las cero horas de ayer, publicaron un mensaje en el que anunciaban que entraban en alto al fuego.
"A partir de este momento, y como lo dijo nuestro comandante Nicolás Rodríguez, el ELN cumplirá el cese al fuego bilateral de manera plena", escribió la guerrilla a través de una de sus cuentas oficiales en Twitter.
El máximo líder del ELN, Nicolás Rodríguez Bautista, alias "Gabino", dio la orden el viernes 29 de septiembre de que todas las unidades de esa guerrilla entren en cese al fuego a partir de las cero horas de ayer domingo.
La respuesta del presidente Juan Manuel Santos no llegó. Horas después, firmó el decreto por el que la fuerza pública también entró en el alto al fuego.
