La Corte Suprema de Brasil comenzó a inclinarse ayer por remitir las nuevas denuncias por corrupción que afectan al presidente Michel Temer a la Cámara de Diputados, aunque la decisión definitiva será anunciada este jueves.
La audiencia en el máximo tribunal fue suspendida cuando seis de sus once miembros ya se habían pronunciado por darle continuidad al trámite de la denuncia y otros dos votaban por paralizar el proceso por las dudas surgidas en torno a las acusaciones, fundamentadas en unos acuerdos de cooperación pactados por los dueños del grupo JBS. La mayoría que comenzó a conformarse en el Supremo, que solo se confirmará mañana, pues los jueces tienen la potestad de alterar su voto hasta último momento, contraría una apelación presentada por la defensa de Temer.
