El éxodo de rohinyás que huyen de Birmania hacia Bangladés se ralentiza, con un último cómputo de 415.000, unos 3.000 más que ayer, mientras las autoridades bangladesíes llaman a una solución a la crisis con el Gobierno de Birmania que sea diplomática y no militar.
La oficina de la ONU en Bangladesh dijo hoy en un informe que el "movimiento entre fronteras (...) fue más lento que en días anteriores" debido al descenso del número de botes con refugiados que alcanzaron territorio bangladesí.
Donde sí aumentaron los desplazamientos de rohinyás, de acuerdo con la ONU, fue en territorio bangladesí, ya que "los recién llegados se están moviendo desde los asentamientos espontáneos a los campamentos preexistentes".
En las proximidades de uno de esos asentamientos temporales en el distrito de Cox's Bazar, en el sureste de Bangladesh, murieron anoche dos refugiados rohinyás, un hombre de 60 años y un niño, por ataques de elefantes.
