El vicepresidente de Uruguay, Raúl Sendic, renunció al cargo después de que el Tribunal de Conducta Política del oficialista Frente Amplio reprobó su actuación en la petrolera estatal, Ancap.
El Plenario Nacional del Frente Amplio (FA) respaldó ayer "la institucionalidad frenteamplista", pero sin una aprobación expresa del fallo del Tribunal de Conducta Política (TCP), que concluyó que Sendic tuvo un "proceder inaceptable en la utilización de dineros públicos" de Ancap.
El anuncio de la renuncia de Sendic sacudió un Plenario que comenzó agitado en la calle, con simpatizantes del vicepresidente clamando por su inocencia y arremetiendo contra el presidente del FA, Javier Miranda, y que continuó con debates internos por consensuar una resolución que al final tampoco incluyó una sanción.
La declaración se limitó a "tomar nota de la actitud asumida de renunciar a su cargo de vicepresidente".
Las correcciones a la actuación de Sendic se esconden en el llamado que la resolución hace a los miembros del FA para que sean "celosos guardianes y atentos vigilantes" en la función pública y velen "por la unidad, la integridad, los valores, la transparencia, la honestidad y la ética", tanto a nivel partidario como en la gestión de Gobierno.
El TCP fue el primero en expedirse sobre los gastos que realizó Sendic con una tarjeta corporativa de Ancap, entidad de la que fue vicepresidente entre 2005 y 2009 y presidente entre 2009 y 2013, una situación que también está siendo observada por la Junta de Transparencia y Ética Pública de Uruguay (Jutep).
