El Papa Francisco congregó a más de 1.3 millones de personas en el parque Simón Bolívar de Bogotá, donde celebró ayer su primera misa campal de este viaje a Colombia y en la que hizo una defensa de la vida humana y advirtió de las tinieblas que amenazan el país.
La lluvia que azotó al parque Simón Bolívar horas antes de la primera misa de las cuatro que celebrará Francisco en Colombia no hizo desistir a los colombianos que acudieron masivamente y demostraron un grande entusiasmo y fervor durante toda la espera.
En su primera homilía en Colombia, Francisco quiso advertir de las "densas tinieblas" que amenazan el país como la corrupción, la desigualdad social o la sed de venganza.
Comenzó su homilía diciendo: "Bogotá, y este hermoso país, Colombia, tienen mucho de estos escenarios humanos presentados por el Evangelio".
"(Colombia es) una tierra de inimaginable fecundidad, que podría dar frutos para todos".
Sin embargo, lamentó el Papa: "aquí, como en otras partes, hay densas tinieblas que amenazan y destruyen la vida: las tinieblas de la injusticia y de la inequidad social; las tinieblas corruptoras de los intereses personales o grupales, que consumen de manera egoísta y desaforada lo que está destinado para el bienestar de todos".
