El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, aseguró ayer que no le teme a la ley, en referencia a la petición del Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad (Cicig) que el viernes 25 solicitaron que sea desaforado por el delito de financiación electoral ilícita.
"De todo corazón les puedo decir que no tengo temor de la ley", dijo el mandatario en un discurso durante una actividad en el Instituto de Fomento Municipal (Infom) luego de recibir el respaldo de varios alcaldes, incluido el de la capital guatemalteca, el expresidente Álvaro Arzú (1996-200).
El domingo 27 de agosto el presidente Morales declaró "no grato" al jefe la Cicig, el abogado colombiano Iván Velásquez, por su "injerencia en asuntos internos", pero la expulsión del país está en suspenso temporal por un amparo de la Corte de Constitucionalidad (CC).
