Corea del Norte lanzó ayer tres misiles de corto alcance, con los que rompió un mes de tregua armamentística y dejó atrás la contención mostrada en los últimos días tras la escalada de tensión con Estados Unidos.
Los lanzamientos se produjeron desde las cercanías de Gitdaeryong, cerca de la ciudad costera de Wonsan, en la provincia de Gangwon (este), donde se ubica la base militar norcoreana que alberga misiles Scud y Nodong, según los análisis de los ejércitos estadounidense y surcoreano.
Algunos proyectiles volaron más de 250 kilómetros en dirección nordeste antes de caer en aguas del mar de Japón (mar del Este, para las dos Coreas), según el Estado Mayor Conjunto de Seúl (JCS), que dijo que los aliados están trabajando para confirmar los detalles.
Aunque en un primer momento el Comando del Pacífico (Pacom) de Estados Unidos dijo que los tres proyectiles habían fallado y estallado en su lanzamiento, en un comunicado posterior rectificó y aseguró que el primer y tercer aparato realizaron la trayectoria descrita por Seúl. En cuanto al segundo proyectil, el Pacom no revisó su análisis inicial, en el que indicó que habría "explotado casi inmediatamente" después de su lanzamiento.
EE.UU. reafirmó en su último informe que los proyectiles fueron tres misiles balísticos de corto alcance, mientras que Seúl discrepa y cree que se trató de proyectiles de artillería "disparados desde un lanzador de cohetes múltiples de 300 milímetros".
"Los militares están analizando la naturaleza exacta y material" de los proyectiles, afirmó el Gobierno surcoreano en un comunicado. Tanto Washington como Tokio afirmaron que los lanzamientos no supusieron ninguna amenaza para su seguridad.
Aún así, la Casa Blanca dijo que el presidente Donald Trump fue informado y están supervisando la situación.
