El presidente de EE.UU., Donald Trump, disolvió ayer dos consejos de asesores que habían perdido integrantes por su polémica reacción a la violencia en Charlottesville, mientras más líderes de su partido criticaban la "equivalencia moral" que estableció entre los neonazis y los manifestantes de izquierda.
La decisión de Trump puso fin al Consejo de Fabricantes Estadounidenses, que había sufrido un éxodo gradual desde el lunes debido a la ambigua respuesta del mandatario a lo ocurrido en Virginia, y al Foro de Estrategia y Política, cuyos integrantes habían decidido ayer renunciar en masa a sus cargos.
"En lugar de presionar a los empresarios del Consejo de Fabricantes Estadounidenses y el Foro de Estrategia y Políticas, voy a acabar con ambos. ¡Gracias a todos!", tuiteó Trump.
Aunque los consejos de asesores son órganos externos que generalmente desempeñan un papel meramente simbólico, la disolución de los dos principales foros empresariales que daban recomendaciones a Trump supone un golpe para un presidente que ha prometido reactivar la economía y beneficiar a las compañías de EE.UU.
