La canciller alemana, Angela Merkel, redobló ayer su compromiso frente a las crisis migratorias, con Libia como país clave desde donde combatirlas y apoyada por los estamentos internacionales de ayuda al refugiado, que ven en la líder germana una aliada.
"Tenemos que combatir las causas de las crisis migratorias en los lugares donde se originan", para evitar que quienes huyen de guerras o de la miseria se "jueguen la vida" en el Mediterráneo, dijo.
