El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, sobrevivió ayer a una nueva moción de censura gracias a la mayoría parlamentaria de su partido, que volvió a servirle de escudo ante una oposición que le considera un "criminal" por su supuesta implicación en múltiples casos de corrupción.
Con 198 votos en contra por 177 a favor y nueve abstenciones emitidos, por primera vez, de forma secreta, la moción impulsada por la oposición fracasó.
