Un terremoto de magnitud 6,5 sacudió ayer una región montañosa del suroeste de China y dejó, al menos, 13 muertos, 175 heridos y muchas zonas sin electricidad ni telefonía.
Cinco de los fallecidos eran turistas, de acuerdo con la agencia oficial de noticias Xinhua. La oficina de información del gobierno de la provincia de Sichuan indicó que 28 personas estaban gravemente heridas.
El presidente Xi Jinping pidió actuar con rapidez para rescatar a los heridos.
Los funcionarios de Gobierno enviaron equipos médicos, socorristas y otros recursos.
El terremoto sacudió una región cercana a las provincias de Sichuan y Gansu a una profundidad de solo 9 kilómetros (5.5 millas), según el Servicio Geológico de Estados Unidos.
El Centro de Redes Sismológicas de China midió la magnitud del terremoto en 7,0 y dijo que se registró a una profundidad de 20 kilómetros (12 millas). Ocurrió cerca de Jiuzhaigou, o valle de Jiuzhai, un parque nacional conocido por sus cascadas espectaculares y relieves kársticos, informó la agencia china.
