Las fuerzas de seguridad iraníes anunciaron ayer el desmantelamiento de una célula terrorista en el noroeste del país, dos de cuyos miembros murieron y cuatro resultaron heridos, y la detención de 27 supuestos yihadistas.
La primera célula planeaba perpetrar "actos de sabotaje y terror", según un comunicado de los Guardianes de la Revolución, que precisó que la operación se efectuó en una zona fronteriza de la provincia de Azerbaiyán Occidental, limítrofe con Turquía e Irak. El comandante de la Fuerza Terrestre de este cuerpo de elite, Mohamad Pakpur, explicó que los terroristas fueron interceptados cuando intentaban infiltrarse en territorio iraní. El Ministerio de Inteligencia informó de que 27 miembros del grupo yihadista Estado Islámico (EI) fueron detenidos.
