El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó ayer nuevas sanciones a Corea del Norte que reducen hasta en 1.000 millones de dólares al año los ingresos que el país obtiene con sus exportaciones.
Los 15 países del Consejo de Seguridad adoptaron por unanimidad ayer sábado una resolución que aumenta la presión internacional sobre el régimen de Pionyang con vetos a ciertas exportaciones y controles más estrictos.
La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, señaló que las nuevas medidas implican acciones que "harán valer un punto fuerte" sobre Corea del Norte en respuesta a una escalada armamentística que "ha de parar", declaró.
Según el texto, negociado principalmente por EE.UU. y China, Corea del Norte no podrá vender al exterior directa o indirectamente carbón, hierro, plomo, pescados ni mariscos.
Todos los países deberán garantizar que sus empresas y ciudadanos no adquieren estos productos de sectores clave en la economía norcoreana, que el Consejo de Seguridad critica son "utilizados para financiar programas ilícitos".
El embajador británico ante la ONU, Matthew Rycroft, destacó en declaraciones previas a la votación que estas prohibiciones en las ventas ejercerán un "control firme" sobre el Gobierno de Kim Jong-un y le costarán aproximadamente 1.000 millones de dólares.
