El exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, condenado a nueve años y medio de prisión por corrupción, afirmó ayer que el dinero depositado en fondos de pensión y bloqueado por la Justicia lo obtuvo en conferencias que impartió tanto dentro como fuera del país.
"Entre 2011 y 2014, después de dejar la Presidencia y dejar de ser funcionario público, Lula realizó 72 conferencias para 45 instituciones y empresas de diversos sectores económicos, nacionales y extranjeros", señaló en un mensaje publicado en redes sociales.
Al final de ese periodo, el líder político decidió destinar "parte de los recursos" obtenidos en esas charlas a un fondo de pensión privado de cerca de siete millones de reales (unos 2,2 millones de dólares) y cuyos beneficiarios son sus hijos.
"Otro plan, también bloqueado por valor de 1,8 millones de reales (unos 600.000 dólares), tenía como beneficiaria la esposa de Lula, Marisa Letícia, fallecida este año", añadió en la nota .
