Las dos cámaras del Congreso de EE.UU. llegaron ayer a un acuerdo para imponer nuevas sanciones a Rusia por su supuesta injerencia en las elecciones estadounidenses y sus acciones en Ucrania, un plan que se votará esta semana y que pondrá en una incómoda situación al presidente Donald Trump.
El plan, anunciado ayer por sus negociadores en la Cámara Baja y el Senado, trata de sortear un veto de Trump al incluir en el mismo paquete nuevas sanciones a Irán y Corea del Norte, muy criticados por el mandatario.
La Cámara de Representantes tiene previsto votar el proyecto el próximo martes, y el Senado hará lo propio poco después, según informaron varios medios.
La votación se hará bajo un procedimiento exprés reservado para proyectos de ley que cuentan con mucho respaldo, y se espera que se apruebe por una mayoría de dos tercios en ambas cámaras, un apoyo lo suficientemente amplio como para invalidar cualquier veto que Trump pudiera decidir imponer sobre la legislación.
