El Gobierno de Venezuela anunció ayer que evaluará las relaciones con EE.UU. y activó un "Consejo de Defensa" para responder "a la amenaza imperial", mientras el Parlamento, de mayoría opositora, acordó renovar los poderes públicos, crear las condiciones para "elecciones libres" y promover la "transición".
La Asamblea Nacional (AN, Parlamento) exhortó a las Fuerzas Armadas a "no colaborar" con el cambio de Constitución que impulsa el Gobierno y, por el contrario, defender la Carta Magna.
Los venezolanos salieron ayer a cortar las calles con barricadas de basura para manifestar en contra del Gobierno, una protesta espontánea que no fue convocada, al menos formalmente, por los dirigentes opositores.
El Gobierno de Nicolás Maduro inició un proceso de revisión "profunda" de sus relaciones con EE.UU., luego de que la Casa Blanca amenazó al país con "fuertes y prontas" sanciones económicas de concretarse la Asamblea Nacional Constituyente. El canciller venezolano, Samuel Moncada, señaló que la instrucción fue dada por el jefe de Estado y calificó de "insolente amenaza" las declaraciones de Estados Unidos.
La Administración de Donald Trump emitió ayer un contundente comunicado en el que reconoce la consulta opositora del domingo y emplazaba al presidente Maduro a "no ignorar" esta "inequívoca afirmación de apoyo a elecciones libres y justas" y a "retirar la propuesta" de la Constituyente.
Maduro activó el Consejo de Defensa de la Nación para "responder integralmente la amenaza imperial".
