Los musulmanes mantienen su desafío a las autoridades de Israel y se niegan a entrar a la Explanada de las Mezquitas como protesta por las medidas de seguridad impuestas tras el ataque del viernes, que incluyen atravesar un detector de metales.
Los fieles palestinos oraron ayer de nuevo en el exterior de la ciudad amurallada, respondiendo así a la demanda de Mohamed Husein.
