El número de fallecidos por las lluvias torrenciales que azotaron esta semana la isla nipona de Kyushu (suroeste) se ha elevado ayer a 16, mientras continúan las tareas de búsqueda de 15 personas desaparecidas durante la catástrofe.
La Agencia Meteorológica nipona (JMA) mantiene la alerta en las prefecturas de Fukuoka y Oita, las dos más afectadas por el desastre, y en otras áreas de Kyushu, porque se prevén nuevas lluvias, aunque de menor intensidad, y a la posibilidad de que se produzcan corrimientos de tierra e inundaciones.
Las dos últimas víctimas mortales halladas ayer fueron encontradas en la costa frente a la prefectura de Saga, adonde habrían sido arrastrada por las crecidas de ríos e inundaciones causadas por las precipitaciones, según informaron las autoridades locales.
Unos 12.000 efectivos de las Fuerzas niponas de Auto Defensa (Ejército), policías y bomberos continúan hoy con las tareas de búsqueda y rescate de las 15 personas que siguen desaparecidas en las prefecturas de Fukuoka y Oita, explicó ayer sábado el ministro portavoz del Ejecutivo, Yoshihide Suga.
