El líder político venezolano Leopoldo López, el preso más emblemático de la oposición, salió ayer de la cárcel con una medida de arresto domiciliario y en sus primeras declaraciones llamó a los ciudadanos, que cumplen hoy 100 días de protestas, a mantenerse en las calles.
"Les reitero mi compromiso de luchar hasta conquistar la libertad. Pueblo de Venezuela, que este avance, que este paso se convierta en mayor convicción, y en ese sentido reiteramos, a 100 días de la resistencia volvamos a la calle a luchar", dijo López a través de una carta leída por el coordinador encargado de su partido Voluntad Popular (VP), Freddy Guevara, a las puertas de su residencia. López fue trasladado desde la cárcel militar conocida como Ramo Verde durante la madrugada del sábado, informó a EFE el abogado español Javier Cremades, el primero en dar a conocer la noticia.
Fuentes que conocieron de primera mano el proceso que permitió la salida del fundador de Voluntad Popular informaron a EFE que los hermanos chavistas Jorge Rodríguez, alcalde del municipio Libertador de Caracas; y la excanciller Delcy Rodríguez, dieron a conocer la noticia a la esposa de López, Lilian Tintori, la noche del viernes.
El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) informó de que "la medida humanitaria" se debió a "problemas de salud" del político, aunque sus familiares aseguraron que el político se encuentra en perfectas condiciones. En un escueto comunicado, la Corte Suprema explicó que "se avocó de oficio a la causa contra el ciudadano Leopoldo López, en virtud de que existían serios señalamientos de irregularidades sobre la distribución del expediente a un Tribunal de Ejecución". Algunas horas después, López se asomó a saludar a sus partidarios desde los muros del recinto de su residencia mientras ondeaba una bandera venezolana.
