Las fuerzas iraquíes se disponen a anunciar la "victoria" contra el grupo Estado Islámico (EI) en la ciudad septentrional de Mosul, mientras que los yihadistas, cada vez más acorralados, han recurrido al uso de terroristas suicidas mujeres y siguen resistiendo en reductos del casco antiguo.
El portavoz de la Comandancia de Operaciones Conjuntas, Yehia Rasul, declaró ayer a EFE que las autoridades iraquíes van a anunciar "la victoria frente al grupo terrorista (Estado Islámico) en las próximas horas, después de limpiar (de explosivos) todas las zonas de Mosul".
Sin embargo, informó de que los combates con los yihadistas prosiguen en el barrio de Al Maidan y otras zonas muy limitadas del casco antiguo de la urbe, donde se libra una batalla "por los últimos metros".
Pero el EI no se rendirá hasta el final y muestra de ello es que, en los últimos días, ha recurrido al empleo de kamikazes mujeres para detener el avance de las tropas iraquíes, que suelen inspeccionar solo a los varones.
Un miembro del cuerpo de Operaciones Especiales de las Fuerzas Antiterroristas, Siyad Haidar, dijo a EFE que siete de sus compañeros murieron esta semana y 13 resultaron heridos, después de que una mujer que llevaba explosivos adosados al cuerpo se hizo explotar cerca de sus posiciones en la ciudad vieja. "Esta es la última herramienta del grupo terrorista para vengarse (de sus enemigos), usando a mujeres y chicas de entre 13 y 17 años de edad como suicidas", detalló Haidar.
