La muerte de 17 presuntos sicarios en un enfrentamiento con fuerzas de seguridad en el noroccidental estado de Sinaloa, después de que los delincuentes asesinaran a otras dos personas, subraya la persistente violencia vinculada con el crimen organizado en México. Los hechos ocurrieron la noche del viernes 30 en la sindicatura de Villa Unión, perteneciente al municipio de Mazatlán.
